La tecnología Outlast®, que regula la temperatura, fue desarrollada originalmente para la NASA y permite que los materiales textiles absorban, almacenen y liberen calor. La tecnología Outlast® reacciona de forma proactiva a los cambios de temperatura de la piel: el equilibrio térmico se regula de forma óptima, se reduce la transpiración y, por lo tanto, se logra un confort óptimo. Menos sudoración, es decir, menos humedad en la cavidad de la cama: esto es exactamente lo que marca la diferencia en el confort al dormir. En general, un clima cálido para dormir que no nos haga transpirar se percibe como cómodo. Los materiales Outlast® compensan de forma proactiva las fluctuaciones de temperatura incluso antes de que el cuerpo comience a sudar o congelarse. Por lo tanto, los productos Outlast®, como los llamados materiales de cambio de fase, ayudan a equilibrar activamente la temperatura y reducen significativamente la humedad durante el sueño.